sábado, 24 de abril de 2021

No podamos, no.

Qué si podamos, dice. 

Yo me quedo aquí, que cuanto más grande es el corte, más tarda en cerrarse.



miércoles, 24 de marzo de 2021

Escritura de propiedad

Dice la arpía que vive conmigo que no sabe cómo lo hago, pero que las propiedades que hago mías siempre son las más caras. Por ejemplo: El sofá del estudio. No me gusta, huele a barato. No le veo arañable, la verdad. Sin embargo, el sofá de la sala es otra cosa. Tiene un punto... la altura, la textura... Está diciéndome,  ¡rasgúñame, anda y hazme plenamente tuyo!

Dice Antonio Burgos que cada gato lleva un notario dentro. ¡Doy fe! Yo levanto acta de cuanto me pertenece ipso facto. Tengo un sistema de acumulación de bienes que pondría de los nervios a la Liga Comunista. Gozo de un ramalazo capitalista y latifundista que asusta. 

En la foto podéis ver la tentadora esquina de mi sofá favorito. En ella dejé impresa mi escritura de propiedad en cuanto la vi. Un arañazo sin importancia, pero la bruja puso el grito en el cielo.

¡Es lista la individua! 

Primero: Sabe que no voy a dejar de arañar porque es una necesidad gatuna saludable y un comportamiento natural. Segundo: Se ha dado cuenta de que no puede educarme para que yo arañe donde ella quiere. Así que, ha colocado el donde ella quiere en donde quiero yo. Y ha dicho: Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. 



¡Ay, qué malito estoy!

 ¡Pero, qué malito me puse!

Dicen algunos que puedes curarte si entiendes tu enfermedad. Pues yo me voy a quedar pachucho pa'to la vida. Linfadenopatía mesentérica. Ese es mi diagnóstico.  

Para contaros la versión resumida os diré que mi brujilla linda  me llevo a 3 clínicas veterinarias en  dos días. En la primera, el diagnóstico no encajaba ni con calzador. En la segunda, la cosa parecía grave pero me dijeron que tenía que esperar a la semana que viene porque no estaba el ecografista. Menos mal que mi Rosamita tiene amigas super listas y entendidas. Una de ellas, Carolina, que siempre ha trabajado con veterinarios, le dijo que si esperaba a la semana que viene, este finde yo me iba para el país de los quietos sin remedio. 

Le recomendó que me llevara a la en Clínica veterinaria Elvira, en Santander. Y así fue como unos profesionales más grandes que la catedral de Burgos, me salvaron la vida. La ecografía y mis síntomas revelaron que estaba pasando algo grave, aunque no sabían qué. Así que me practicaron una laparatomía exploratoria. Lo que viene siendo un abrir para ver. Y aquí sigo, ingresado en el hospital, echando de menos a mi brujilla buena, a la que, como ya sabéis, quiero mucho, tanto como un corazón gatuno permite querer. 



lunes, 8 de marzo de 2021

¡Okupa!

A ver, Securitas Direct, ¿no decíais que dabais protección total? ¡Demanda judicial, ya!

Hay un okupa en mi coto de caza. Un gato atigrado gris. Un gato romano, común y corriente. ¡Qué desfachatez! ¡Ya no hay respeto a territorios ajenos! ¡Cuánto daño ha hecho Antonio Burgos con su Gatos sin fronteras

Pues dice la bruja que es "monísimo y zalamero". ¡No va a ser zalamero, si le ha puesto un cuenco como la marmita de Panorámix de grande, remecido y rebosante de MI comida favorita! Tenía el intruso más hambre que un caracol en un espejo.  

A ver colega, que a mi no me engañas. Ese derroche de arrumacos que le has dedicado a mi esclava es cohecho puro y duro. Te la estás camelando descaradamente. Ahora te saca un cuenco con comida y mañana estás durmiendo en su cama. ¡Menos mal que estoy yo aquí para impedir tanto desatino!

¿No le ha llamado "Cosita guapa", la muy judas? Pero, ¿"Cosita guapa" no era yo? Ya lo dijo Julieta: "¡Ah, no jures por la luna, esa inconstante luna que cada mes cambia en su esfera, no sea que tu amor resulte tan variable!". Pues ésta cambia de amor gatuno más que la luna de fase. Ese órgano que tiene en la cavidad torácica no es un corazón, es la boca del metro.









                              

viernes, 5 de marzo de 2021

No estoy gordo



“La sabiduría y la razón maúllan, la ignorancia ladra” (El gato de Ralph W. Emerson).
Gordo, fofo y barrigón. ¡Me ha llamado gordo, fofo y barrigón!


¡Váyase usted a abrazar cactus, hombre ya!


Esto que a su corto entender le parece flacidez abdominal es mi bolsa o saco primordial. Si lo necesita se lo deletreo. Esto, señor mío, no tiene nada que ver con el peso, ceporro.


Solo los gatos de pura cepa conservan su bolsa primordial. Los tigres y jaguares también. Para que calcule usted el nivel que tengo se lo digo. Está usted hablando con él ideal de belleza gatuna. Puede llamarme Narciso.

Gracias a mi bolsa primordial mi abdomen es mucho más elástico que el de otros gatos, y me muevo con una agilidad que ya quisiera usted. No me gusta presumir, pero he dado saltos de hasta dos metros y he cazado pájaros al vuelo. Iguálemelo y después llámeme gordo, majadero.


 

                                      


jueves, 18 de febrero de 2021

A la m el transportín

 

Un estudio realizado por la Universidad Callejera de Gatos de Ohio concluye que el transportín es una mierda. 

Bueno pues, la bruja tiene obsesión con el transportín, oye. No sé qué le ve a este trasto del demonio. Me dice que le ponga interés, que le explore. ¡Ni que fuera esto la Ruta de la Seda! Me interesa menos que la reproducción del percebe.

Mira lo que te digo: tengo doscientos millones de células olfativas y el transportin no me huele bien por muchas chuches que le pongas dentro. Me huele a cámara de tortura, señora inquisidora. 

Bueno, pues os parecerá mentira, pero el trasportín ha desaparecido. Hace semanas que no le veo.  Retiro lo de señora,  inquisidora. (Hay que fijarse bien en los detalles). 

Como todo el mundo sabe, una de las peculiaridades que adornan mi carácter es que odio que me saquen de mi zona de confort. Pues esta mujer es como Norma, la madre de Norman Bates. Solo le falta el cuchillo. A falta de cuchillo, tiene coche. Otra cámara de tortura pero con ruedas. Cuando más a gusto estoy deleitándome en la vida contemplativa, va ella y ¡zas!, me mete en el coche. 

Eso sí, tengo que decir que desaparecido el transportín, el apartado coche ha mejorado ostensiblemente. Ahora viajo cómodamente en el asiento trasero sujeto con mi arnés y cinturón de seguridad. No es que me relama de gusto, pero una mejora, es una mejora. Un punto para la madre de Norman Bates.





lunes, 1 de febrero de 2021

Socializando

¡Estos esclavos de ciudad no le llegan a Fernanducu ni a los tacos de las madreñas!

Que dice la bruja que no son horas. Que no hay excusas para que todos los días a las cuatro de la mañana, ponga mis frías patitas en su cara. Que si tengo el comedero lleno, no hay excusas. ¡Qué ingrata! ¡Si soy la consideración en gato,   que hasta he tenido la deferencia de pasar antes  por el arenero para higienizarme! 

¡Qué poca psicología felina tiene la mujer! Las cuatro de la mañana es una hora perfecta para socializar. Yo maúllo, ella se levanta. Así funciona. Se levanta y me acaricia un rato.  O sea, que está encantada de levantarse. Su lenguaje corporal impugna sus palabras de protesta, pero no se entera. Es un ir y venir de mensajes contradictorios. Menos mal que soy un gato centrado... en mí mismo. 

Además, ya que después no puede volver a dormirse, debería darme las gracias por añadir unas horas más a su día, ¿no? Pues no. En vez de eso, abre el congelador y me enseña un paquete en el que pone: Pollo troceado. Y me ha dicho, mirándome fijamente: "Éste, cantaba todos los días a las 5 de la mañana. Can-ta-ba". 

¡Cómo echo de menos a Fernanducu, siempre a mis ordenes con una sonrisa! ¡Y prácticamente, era vegetariano!





martes, 26 de enero de 2021

Vs. Gladiator

Me llamo Nolo Felis Viator, exitoso y valiente cazador de Ribadedeva, emperador de mi propio territorio, leal servidor de mi mismo. Padre de un hijo asesinado, no. Marido de una esposa asesinada, tampoco, pero alcanzaré mi venganza en esta vida o en la otra (y te recuerdo que me quedan seis).

¿Quién me iba a decir a mi, que iba a verme atacando a una inerte bola de lana?
YO, que he cazado en mi prestigioso coto particular aves, lagartijas, ratones, murciélagos, peces... Bueno, peces no he cazado, es verdad, pero a visaba a la bruja para que los pescara.

Mi casa de la marisma tiene un muelle pesquero para mi solo. Sin exagerar. Cuando sube la marea, por delante de mi casa pasan cientos de peces brillantes, ondeantes, tentadores. Un día me di cuenta que de vez en cuando, mi esclava salía a pescarlos. Así que cuando yo divisaba a esos seres irresistibles, iba corriendo a buscarla para que los pescara. ¡Miau, remiau y marramiau!

Captura y suelta, lo llamaba. No se puede ser más tonta. Usaba unos anzuelos que se desanzuelaban solos, o eso decía ella. O es más inútil que el bolsillo de un pijama y se le escapaban todos, o ésta mujer es totalmente rubia por dentro. Porque a ver, ¿me quieres explicar, alma de cántaro, para qué estás esperando media hora a que pique un pez, y cuando pica, vas y lo sueltas? ¿Media hora relamiéndome para nada?

Bueno, eso era antes, ahora ni captura, ni suelta, ni nada. Ahora no pesca porque dice que en la refriega el pez sufre daño neuronal. Daño neuronal el que tienes tú, bonita.

Y, hablando de daño neuronal, ¿del mío quién se ocupa?. Porque mis incidentes con la bola de lana, además de humillantes, no son normales.



                                     

sábado, 23 de enero de 2021

Yogur Griego


Cuando yo no era más que un cachorrito adorable, que no quiero decir que ahora no sea adorable, que lo soy (pero de eso ya os habéis dado cuenta), la mamá de la bruja compartía su yogur conmigo. Poca cosa, como una cucharadita de café, al día. No es que fuera rácana la señora, es que decían que la leche no era buena para los gatos. Esta gente no sabe las cosas que yo me he comido en, con plumas y todo. Los murciélagos sin plumas, claro.  Bueno pues, tenía ella yogures de todos los sabores, colores y texturas. Con frutas, sin frutas, con galleta, cereales, de todo. El paraíso de los yogures estaba en la nevera. 

A mi el que me chifla es el griego, con su peculiar sabor ácido y ese punto cremoso. ¡Miauuuum, se me hace la boca agua y los bigotes gelatina! 

Pues desde que la bruja vive conmigo, no hay yogur a diario. Se acabó lo que se daba. Qué dice que no es sano para un gato. De tonto no tengo un bigote, y me he dado cuenta de que, la muy bruja,  reserva el yogur para que me trague la pastilla de turno. Por suerte, el grandote, si no está ella y le miro con la carita triste del gato de Shrek, me da un poco del suyo. En realidad, me lo da para comprarme y que le quiera. Pobrecico, se le ve buen hombre.  

Como recursos no me faltan, he urdido un plan para que vuelva el yogur diario. Cuando vaya al veterinario (al primo de Hannibal Lecter no, a otro que es mucho más agradable), le voy a indicar, como el que no quiere la cosa,  que me prescriba una pastilla al día. No sé, un Adiro, por ejemplo. "Para evitar los trombos, doctor, que desde que vivo en la jungla de asfalto, no hago nada de ejercicio y me va a dar un jamacuco por sedentarismo". Una genialidad, lo sé. Aunque en realidad, solo hago uso de mi arrolladora personalidad: Adorable, atractivo, ágil, perspicaz, inteligente, conmovedor, seductor y sobre todo, manipulador. Lo tengo todo. "Sobre todo, modestia -replicaría la bruja- porque nunca la gastas". 



viernes, 22 de enero de 2021

Lenguaje corporal

¡Fíjate un poco en lo que te digo, hija!

Mi cola no engaña, pero tú no te enteras. No tienes ni idea del más básico lenguaje corporal gatuno. 

Llevo tanto tiempo diciéndote que me abras la puerta, que cuando lo haces, pierdo el interés. Eres más lenta que Windows 98, y claro, cuando todavía no he salido, ya tengo ganas de volver a entrar. ¡Es que no tienes ningún respeto a MIS tiempos, esclava!

Entiendo que el lenguaje de mi cola es complejo para ti, pero al menos te habrás dado cuenta de que es móvil, ¿no? 

Pues atenta, porque cuando mi cola ondea de un lado al otro intranquila, presagia un conflicto, y ya es tarde. Se estaba horneando un mordisco, y acaba de salir del horno. 

Y ahora, un sabio consejo de gato cabreado: Si mis orejas se parecen a las alas de un avión, ¡CORRE!



jueves, 21 de enero de 2021

Mordedor




Viéndome así, en modo bello durmiente, nadie diría que estoy hecho una fiera. No hay cosa que me guste más que acechar sigilosamente detrás de un sofá, y atacar cuando pasa la bruja. La tengo cosida a mordiscos. Todos desde el cariño, por supuesto. Es que he leído por ahí que el roce hace el cariño, y que, quien bien te quiere te hará llorar. Pues ahí te va un 2x1, bruja. Con el grandote no me atrevo, porque ha dicho algo así como que si le muerdo va a preparar Bombón de hígado de gato con esferificaciones de aceitunas, todo regado con un buen Chianti. Y yo, le creo.


sábado, 16 de enero de 2021

Dieta



La bruja me quiere poner a dieta. Que estoy engordando, dice. Lo dice ella, que está a dos bizcochos de convertirse en rotonda.
Cuando se fue Fernanducu, dejé de comer. Sí no me servía él la comida, no la quería. Era un mayordomo de primera, totalmente manipulable, y sabía abrir el paquete de pienso cómo nadie.
Ante mi creciente inapetencia, la torpe aprendiz de esclava, empezó a abrir en mi presencia unas olorosas latitas que me atrajeron muchísimo y que terminé por probar. Para chuparse las garras, estaban.
Tan buenísimas que ahora, no quiero otra cosa en mi menú.
Es lo que tiene la palatabilidad de un gato exquisito, como yo.
Pues dice la bruja que tanta lata no es comida saludable y que tengo que comer pienso. ¿Otra vez pienso? Pues no pienso. Vamos, que en lo último que pienso es en comer pienso.
Tengo mas hambre que el perro del afilador, que se comía las chispas para comer algo caliente.
Y va la muy loca, y amenaza con cocinar ella misma comida sana casera especial gatos. La he visto mirando recetas en Internet.
¿Hay alguien ahí que pueda ayudarme?



viernes, 15 de enero de 2021

Faraón


Hay que ser muy tonto para no darte cuenta de que este tipo que está a mi derecha soy yo en formato imagen. ¿Qué cómo lo sé? Mira qué porte de faraón. Si hasta mi bruja lo dice: ¿Qué es lo más lindo de esta casa? Pues eso.



jueves, 14 de enero de 2021

Copyright


A veces, me da penita la bruja. Está empezando a creer que la quiero.
Presiono mi cabeza contra ella, o froto mi costado por sus piernas y las rodeo con mi cola. Si se agacha para acariciarme, aumento amigablemente el frotamiento, y me dice: ¡Pero qué cariñosón estás hoy!
¡Ay pobre, es más inocente que Bob Esponja!
A lo que ella llama cariño yo le llamo impregnar con elegancia mi marca registrada, mi copyright: “Propiedad de Nolo Felis Viator” (antes de ser Instagramer conocido como Manolo Gato Callejero).



miércoles, 13 de enero de 2021

No me pises que no llevo chanclas


Queridos esclavos humanos:
Por Garfield y todos los Aristogatos, ¿por qué no miráis dónde ponéis los pies?
A mi me pisas con una talla 46, y ya puedes ir cavando una fosa en el jardín, y no la voy a ocupar yo, precisamente.
De momento, solo me han pisado con una talla 39 y casi tienen que amputar mi esponjosa, preciosa y suave patita delantera.
Que me dice la apisonadora esta: “Ay Cosita, es que te metes entre mis pies”.
Primero:
!Cosita, me ha llamado Cosita!
¿Puede haber algo más humillante para un gato callejero adulto? 
¡Un respeto, señora, que peino bigotes hace años!
Segundo:
Perdone usted, señora, por poner mi delicada patita debajo de su vulgar y ordinario pie.

¡Ay Señor, por qué metiste a mi especie en el arca de Noé, para esto?



lunes, 11 de enero de 2021

Invasor


Este es mi territorio favorito. Una mesa de estudio frente a la ventana. Hice posesión de ella en cuanto la vi. Desde aquí, como quien no quiere la cosa, asisto a todas las reuniones por videoconferencia de mi esclavo grandote. Cuando acaba la reunión, hablan de mi. Me envidian. Todos quieren ser gatos, porque somos seres fascinantes. 
El grandote me llama okupa. Yo me llamo, INVASOR.



viernes, 8 de enero de 2021

No quiero salir.

Después de dos meses de: “¡¡Quiero salir, quiero salir, quiero salir!! Dos meses de pequeñas salidas con una caca de arnés antiescapes (caca sí, pero calentito... todo hay que decirlo). Ahora que andan los grajos haciendo patinaje artístico, la bruja me deja salir. A pelo.
“Vete con Filomena”, me ha dicho. Y salí. Minuto y medio. He pasao más frío que el tobillo de un moderno.
De vez en cuando me pregunta que si quiero salir. ¡Pues claro que no quiero, insensata, que la DGT ha dicho que hay que evitar desplazamientos innecesarios!
Y con las mismas me puse a dormir, ignorándola con elegancia.



miércoles, 6 de enero de 2021

Me cago en el transpontín


Me cago en el transportín.
Y no es solo una expresión. A mi me meten en ese artilugio infernal y los 10 minutos me cago sin remedio.
Que dice la bruja que es un sitio cómodo y amplio. Amplio es, cabe un mastín leonés, pero estoy igual de cómodo que RoboCop en un microondas.
Mi bruja lo rocía con un spray de hierba gatera, que sí, que huele muy bien, pero yo también me cago en ella.
Ella tiene ese trasto siempre por en medio, le rocía con catnip, le pone golosinas dentro... le tiene adoración, oye. Transportín para acá, transportín para allá. El tansportín de la bruja, el transportín del terror, le llamo yo, que veo un transportín y me estreso más que el fontanero del Titanic.



domingo, 3 de enero de 2021

Limpio entre los limpios


Lo que me faltaba por oír con estos oídos extremadamente sensibles y complejos que Dios me dio.
Que dice la bruja que me va a tener que bañar porque yo no me lavo bien. ¡Yo, que soy un gato limpio entre los limpios!
Ésta no es tonta 24 horas al día, porque duerme 6 o 7.

¡Qué los gatos nacemos sabiendo lavarnos! ¡Qué lo llevamos en los genes!
A ver, ¿cuándo ha visto ella a Fernanducu lavarme? Como mucho le ha visto secarme alguna mojadura a las 4 de la mañana. Cosa perfectamente normal en un Felis Viator como yo.
Y lo dice ella, precisamente, que se lava en 5 minutos. Ducha, le llama. Una aberración.
Yo dedico 2 horas al día a un pulido y concienzudo aseo, en el que uso mis dientes y lengua, que deja mi pelo reluciente y mi piel sana y limpia. No hay baño que de más. Y todo, sin eliminar la olorosa identidad felina que desprenden mis feromonas.
La próxima vez que tu esclava te proponga un baño, le dices lo que yo a la bruja: resérvalo para ti, guapa. Hija de la gran guapa.



No podamos, no.

Qué si podamos, dice.  Yo me quedo aquí, que cuanto más grande es el corte, más tarda en cerrarse.