viernes, 8 de enero de 2021

No quiero salir.

Después de dos meses de: “¡¡Quiero salir, quiero salir, quiero salir!! Dos meses de pequeñas salidas con una caca de arnés antiescapes (caca sí, pero calentito... todo hay que decirlo). Ahora que andan los grajos haciendo patinaje artístico, la bruja me deja salir. A pelo.
“Vete con Filomena”, me ha dicho. Y salí. Minuto y medio. He pasao más frío que el tobillo de un moderno.
De vez en cuando me pregunta que si quiero salir. ¡Pues claro que no quiero, insensata, que la DGT ha dicho que hay que evitar desplazamientos innecesarios!
Y con las mismas me puse a dormir, ignorándola con elegancia.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

No podamos, no.

Qué si podamos, dice.  Yo me quedo aquí, que cuanto más grande es el corte, más tarda en cerrarse.