miércoles, 24 de marzo de 2021

Escritura de propiedad

Dice la arpía que vive conmigo que no sabe cómo lo hago, pero que las propiedades que hago mías siempre son las más caras. Por ejemplo: El sofá del estudio. No me gusta, huele a barato. No le veo arañable, la verdad. Sin embargo, el sofá de la sala es otra cosa. Tiene un punto... la altura, la textura... Está diciéndome,  ¡rasgúñame, anda y hazme plenamente tuyo!

Dice Antonio Burgos que cada gato lleva un notario dentro. ¡Doy fe! Yo levanto acta de cuanto me pertenece ipso facto. Tengo un sistema de acumulación de bienes que pondría de los nervios a la Liga Comunista. Gozo de un ramalazo capitalista y latifundista que asusta. 

En la foto podéis ver la tentadora esquina de mi sofá favorito. En ella dejé impresa mi escritura de propiedad en cuanto la vi. Un arañazo sin importancia, pero la bruja puso el grito en el cielo.

¡Es lista la individua! 

Primero: Sabe que no voy a dejar de arañar porque es una necesidad gatuna saludable y un comportamiento natural. Segundo: Se ha dado cuenta de que no puede educarme para que yo arañe donde ella quiere. Así que, ha colocado el donde ella quiere en donde quiero yo. Y ha dicho: Si no puedes vencer a tu enemigo, únete a él. 



¡Ay, qué malito estoy!

 ¡Pero, qué malito me puse!

Dicen algunos que puedes curarte si entiendes tu enfermedad. Pues yo me voy a quedar pachucho pa'to la vida. Linfadenopatía mesentérica. Ese es mi diagnóstico.  

Para contaros la versión resumida os diré que mi brujilla linda  me llevo a 3 clínicas veterinarias en  dos días. En la primera, el diagnóstico no encajaba ni con calzador. En la segunda, la cosa parecía grave pero me dijeron que tenía que esperar a la semana que viene porque no estaba el ecografista. Menos mal que mi Rosamita tiene amigas super listas y entendidas. Una de ellas, Carolina, que siempre ha trabajado con veterinarios, le dijo que si esperaba a la semana que viene, este finde yo me iba para el país de los quietos sin remedio. 

Le recomendó que me llevara a la en Clínica veterinaria Elvira, en Santander. Y así fue como unos profesionales más grandes que la catedral de Burgos, me salvaron la vida. La ecografía y mis síntomas revelaron que estaba pasando algo grave, aunque no sabían qué. Así que me practicaron una laparatomía exploratoria. Lo que viene siendo un abrir para ver. Y aquí sigo, ingresado en el hospital, echando de menos a mi brujilla buena, a la que, como ya sabéis, quiero mucho, tanto como un corazón gatuno permite querer. 



lunes, 8 de marzo de 2021

¡Okupa!

A ver, Securitas Direct, ¿no decíais que dabais protección total? ¡Demanda judicial, ya!

Hay un okupa en mi coto de caza. Un gato atigrado gris. Un gato romano, común y corriente. ¡Qué desfachatez! ¡Ya no hay respeto a territorios ajenos! ¡Cuánto daño ha hecho Antonio Burgos con su Gatos sin fronteras

Pues dice la bruja que es "monísimo y zalamero". ¡No va a ser zalamero, si le ha puesto un cuenco como la marmita de Panorámix de grande, remecido y rebosante de MI comida favorita! Tenía el intruso más hambre que un caracol en un espejo.  

A ver colega, que a mi no me engañas. Ese derroche de arrumacos que le has dedicado a mi esclava es cohecho puro y duro. Te la estás camelando descaradamente. Ahora te saca un cuenco con comida y mañana estás durmiendo en su cama. ¡Menos mal que estoy yo aquí para impedir tanto desatino!

¿No le ha llamado "Cosita guapa", la muy judas? Pero, ¿"Cosita guapa" no era yo? Ya lo dijo Julieta: "¡Ah, no jures por la luna, esa inconstante luna que cada mes cambia en su esfera, no sea que tu amor resulte tan variable!". Pues ésta cambia de amor gatuno más que la luna de fase. Ese órgano que tiene en la cavidad torácica no es un corazón, es la boca del metro.









                              

viernes, 5 de marzo de 2021

No estoy gordo



“La sabiduría y la razón maúllan, la ignorancia ladra” (El gato de Ralph W. Emerson).
Gordo, fofo y barrigón. ¡Me ha llamado gordo, fofo y barrigón!


¡Váyase usted a abrazar cactus, hombre ya!


Esto que a su corto entender le parece flacidez abdominal es mi bolsa o saco primordial. Si lo necesita se lo deletreo. Esto, señor mío, no tiene nada que ver con el peso, ceporro.


Solo los gatos de pura cepa conservan su bolsa primordial. Los tigres y jaguares también. Para que calcule usted el nivel que tengo se lo digo. Está usted hablando con él ideal de belleza gatuna. Puede llamarme Narciso.

Gracias a mi bolsa primordial mi abdomen es mucho más elástico que el de otros gatos, y me muevo con una agilidad que ya quisiera usted. No me gusta presumir, pero he dado saltos de hasta dos metros y he cazado pájaros al vuelo. Iguálemelo y después llámeme gordo, majadero.


 

                                      


No podamos, no.

Qué si podamos, dice.  Yo me quedo aquí, que cuanto más grande es el corte, más tarda en cerrarse.